A día de hoy la muerte sigue siendo un tema tabú.

Evitamos hablar de ella porque entenderla nos resulta complicado.

También por no hacer sentir mal a la otra persona, ya que en esta sociedad aún no hay hueco para el dolor.

Normalmente, cuando los niños padecen una pérdida significativa aparecen conductas de sobreprotección en los adultos.

De esta forma, es necesario saber que los niños también elaboran el duelo y a veces incluso de forma más compleja que los adultos, por eso es vital acompañarlos en ese camino y estar pendientes de cómo lo viven.