Permítete pasar por todas las emociones. Es necesario sentir para sanar.

No te autoimpongas tiempo. En esto no existe estándares y cada uno tiene su propio ritmo interno.

Es importante entender que lo que te está pasando no dura para siempre.

Cuando empieces a tener fuerzas, comprométete con algo (algo que te mueva, que sea importante para ti). Esto se llama resiliencia.

No olvides cuidarte y atenderte. Hasta en los momentos más duros es importante.