Un reproche es una crítica, una queja sobre alguien. Tiene la intención de cambiar las actitudes del otro, porque estas no han dolido. Sin embargo, la reacción inmediata que genera en la otra persona suele ser la de defensa, enfadado o culpa.

Los reproches suelen hacer referencia a aspectos del pasado o acciones habituales del otro y se centran en la persona en lugar de en el hecho en concreto.

Un ejemplo sería: Sabes que estoy mal… ¡ Y no hacer nada!

Existen otras formas de comunicación menos dañinas y que sorprendentemente generan mejores resultados.

Toma nota: Transforma el reproche por una petición.

Una petición consiste en:

  1. Descifrar uno mismo que siente y por qué lo siente.
  2. Comunicar lo que uno siente y necesita de una forma adecuada. Por ejemplo, hoy no me siento bien. Me gustaría que me dieses un abrazo…

En el siguiente post hablaremos de cómo establecer una comunicación adecuada.