Hoy vengo a hablaros sobre autoestima.

Como ya sabréis, la autoestima es el aprecio o consideración que nos tenemos personalmente. Es decir, el resultado emocional de la imagen que tenemos sobre nosotros mismos.

La autoestima comienza a crearse en la infancia, a partir de las influencias de nuestro entorno. Sin embargo, no es un concepto fijo. Se manifiesta de forma cambiante en función de las situaciones y circunstancias vitales y se va modificando a lo largo del tiempo.

Pues bien, en líneas generales hay personas que poseen una autoestima saludable y otras cuya imagen de sí misma está deteriorada o es poco objetiva. Además, las personas podemos pasar por momentos de inseguridad, que pueden acrecentar una baja autoestima.

La forma en que nos hablamos tiene un papel muy importante en el moldeamiento de nuestra autoestima, por lo que debemos tomar conciencia de cómo nos comunicamos con nosotros mismos.

Por su parte, también debemos tener cuidado con qué y cómo hablamos a los demás. En este sentido, hay expresiones poco favorables a la hora de manifestarnos con personas que tienen problemas de amor propio.

Es el caso de la famosa frase “Si tú no te quieres, los demás tampoco lo harán”.

Aunque esta frase parezca fomentar la importancia de querernos, puede llegar a ser muy dañina para personas que están pasando por una situación de este tipo.

¿Y es que si tú no te quieres, mereces menos que te quieran?

El respeto y el amor hacia los demás no debe depender de cómo sea nuestra autoestima.

Todos podemos pasar por momentos complicados donde nuestra autoestima se vea expuesta, y es precisamente en esos momentos donde el apoyo de nuestros seres queridos será vital.

Desde Tranquillum.es queremos darte la mano también. Por lo que si te gustaría desarrollar una mejor relación contigo mismo te aconsejo que visites nuestra página web.